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Has vivido, con más o menos dificultades, la experiencia de liderar una empresa en medio de una crisis mundial que hace que todos nuestros planes estratégicos vuelen por los aires provocando, en la mayoría de casos, importantes caídas en las ventas, cierres temporales, ERTES, cambios en las formas de trabajo, etc.

Tu liderazgo se ha puesto a  prueba y, ¡aquí estás!. Quizás te preguntes ¿y ahora qué?.

Pues este es el momento de que te prepares para liderar una recuperación económica que puede llevar a tu empresa a un crecimiento sostenido que propicie su expansión. Pero, ¿cómo prepararse? A continuación te damos algunas pistas:

1.- Revisa las nuevas tendencias y hábitos de consumo para poder adaptar tu oferta a lo que ahora el mercado requiere.

2.- Revisa que tu empresa esté cumpliendo con todas las normativas que le afectan. Es posible que durante la pandemia haya habido algo más de permisividad en algunos aspectos, pero puede que eso no sea para siempre.

3.- ¿Cómo están tus equipos de trabajo? Es un momento perfecto para organizar una actividad de team building durante la cual se puedan expresar, comunicar abiertamente y trabajar la cohesión de equipo.

4.- Realiza tu planificación de julio de 2021 a julio de 2022. ¿Te has dado cuenta de que planificas de manera diferente en junio que en enero? Por esta razón es muy interesante hacerlo y comparar ambos planes.

5.- Presta atención a cómo estás tú. ¿Necesitas un coach o mentor?, ¿necesitas alguna ayuda? Es fundamental que te dediques a ti mismo/a brindándote el apoyo necesario en términos de crecimiento personal y salud.

Es hora de preparar las empresas para una nueva etapa. Una etapa de crecimiento y expansión económica con nuevas reglas de juego. Debemos anticiparnos y crear las mejores condiciones para nuestras compañías y negocios. 

Y en este contexto, entrenar las habilidades relacionadas con el liderazgo y la dirección de las empresas de forma continuada es un elemento determinante. Competencias como: autoconfianza, intuición y visión de futuro, persuasión o adaptación al cambio, entre otras, son imprescindibles. Ejercitarlas es posible, y más necesario que nunca.