En pleno mes de agosto entre playa, montaña, veladas al aire libre y tiempo de disfrute con los nuestros, quién más, quién menos dedica tiempo a la reflexión.

¿Estoy ocupando mi tiempo en aquello que me apasiona?
¿Estoy desarrollándome de la forma deseada a nivel profesional?
¿Hago lo que me gusta y me siento realizado?

Estas son algunas de las muchas preguntas que puede que nos vengan a la mente en momentos de relax. Justamente por qué estamos de vacaciones y apreciamos cada minuto que dedicamos a hacer lo que el cuerpo nos pide, nos planteamos si nuestra rutina durante el resto del año tiene o no sentido.

Es un momento excelente para plantearse otras posibilidades, una evolución o un cambio que nos conduzca a un nivel de realización superior. ¿Quieres dirigir tu propio negocio? Lidera tu vida explorando diferentes opciones, asesorándote y valorando las alternativas. Que no sea el desconocimiento lo que te impida avanzar hacia el éxito.

Por Noèlia Hurtado


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