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Los negocios siguen un ciclo vital que incluye varias etapas. La primera es la Creación de la empresa, en la que el principal reto estratégico consiste en comprobar la viabilidad del proyecto. A continuación, sigue la de Consolidación, en la que tenemos un cierto nivel de facturación, que se mantiene o crece, la viabilidad parece superada y la empresa puede proponerse retos como la fidelización de clientes, la innovación o la exploración de nuevos mercados. Esta segunda etapa nos puede conducir a la de Expansión, en la que contamos con la solvencia y la visión necesarias para acometer un crecimiento.

¿En qué momento puedo franquiciar mi negocio?

Nunca debes hacerlo antes de tener tu negocio consolidado. Franquiciar tu negocio significa que vas a compartir tu modelo de negocio con otras personas emprendedoras. Por supuesto, va a tener lugar un intercambio en el que compartirás el derecho de uso de una marca, el acceso al conocimiento necesario para el funcionamiento del negocio, etc. a cambio de una serie de contraprestaciones por parte del franquiciado. Por lo tanto, para que el intercambio sea equilibrado es necesario que, antes de compartir tu modelo de negocio, hayas comprobado su éxito en la etapa de consolidación.

¿Cómo sé si puedo franquiciar mi negocio?

Recomendamos que revises ciertos aspectos ya que, de este modo, estarás asegurando que tu negocio cuenta con unas bases sólidas para poder franquiciar con éxito:

  • Marca: La marca, o nombre comercial, debe estar debidamente protegida y registrada ante la Oficina Española de Patentes y Marcas para todos los territorios y actividades en los que se desarrolla la actividad.
  • Conocimiento: Necesitas contar con un know how propio y singular, además de replicable.
  • Solvencia: La empresa debe contar con la solvencia necesaria para poder abordar la expansión, así como cualquier eventualidad que pueda surgir.
  • Buena organización: Es una obligación de la franquicia asistir y formar a sus franquiciados. Para ello necesitas contar con una empresa bien organizada.
  • Revisión legal: Es fundamental asegurar que el negocio a franquiciar está al día en todas sus obligaciones normativas ya que, de otro modo, al franquiciar podríamos replicar malas prácticas e incurrir en responsabilidades.

Franquiciar es una forma de expansión que nos ofrece la posibilidad de formar una red, de compartir y crecer en una relación de co-liderazgo. Si acometes la expansión teniendo en cuenta los aspectos comentados estarás emprendiendo un camino mucho más seguro y fructífero. ¿No sabes por dónde empezar? ¡Hablemos!