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Afortunadamente, la digitalización es un concepto que va más allá de la mera transformación tecnológica de las empresas. Remarco la palabra “afortunadamente” porque si no fuese así, el papel de las mujeres en este proceso no seria muy relevante. No es ningún secreto que las mujeres somos minoría en les carreras tecnológicas frente a los hombres. De hecho, y según el estudio Barcelona Digital Talent (2019), solo un 8% de las mujeres ocupan puestos de trabajo técnicos y especializados y representan el 22% del total de candidaturas presentadas en las ofertas de trabajo ligadas al sector digital.

Pese a esta realidad, las mujeres tenemos un papel clave en el poderoso e imprescindible reto de la transformación digital de las organizaciones. Porque la digitalización supone un gran cambio en la empresa y precisa que los equipos de dirección, los líderes del proyecto, superen una serie de barreras. Y es aquí donde la mujer destaca por su capacidad de acompañar la transformación gracias a sus habilidades y estilo de liderazgo.

Para que una empresa afronte con garantías su proceso de digitalización es necesario que sus líderes entiendan muy bien el desafío, se familiaricen con él, reconozcan los obstáculos y diseñen estrategias para superarlos. Cuando ellos lo hagan, el resto del equipo podrá seguir el mismo camino.

Ante el reto de la digitalización, es imprescindible que los líderes apliquen estilos de liderazgo basados en la autogestión de los equipos y que sean excelentes en la toma de decisiones y en la organización del trabajo.

El papel de la mujer en esta transformación es clave porque las mujeres tienen más capacidad de adaptación; las mujeres confían en sistemas menos paternalistas y autoritarios y su estilo de liderazgo se basa en promover la autogestión de los equipos; las mujeres entienden que los equipos necesitan mucha formación; las mujeres tienen más empatía, más orientación hacia las personas y otra visión; en definitiva, las mujeres saben que, más que un “jefe”, los equipos necesitan un mentor.

Como consultora de empresas, he tenido la oportunidad de vivir en primera persona diferentes casos de digitalización de empresas. Los casos de éxito comparten una serie de buenas prácticas:

  1. La inversión en tecnología es constante.
  2. La formación de los equipos de trabajo es continua.
  3. Los responsables de área y líderes se han convertido en mentores.
  4. Se ha pasado de un sistema de trabajo jerarquizado a uno de autogestión trabajando en red.

 

Las organizaciones que están teniendo éxito en su transformación han adoptado una estrategia de digitalización, no solo desde una perspectiva tecnológica sino también desde su transformación cultural, organizativa, de estructuras, hábitos y modelos de trabajo.

Porque el éxito no radica en contar con la mejor tecnología, sino en crear estructuras que permiten a las personas ser mejores y ofrecer todo su potencial para crear sus propias capacidades tecnológicas.