¿De qué color es tu sombrilla? Cuando te zambulles en el mar, empiezas a nadar hacia el horizonte y te giras para divisar la costa, ¿distingues la tuya entre las cientos de sombrillas clavadas en la arena de tu playa favorita?, ¿es bien visible también para los demás bañistas?

Y, ¿qué me dices de tu negocio?, ¿destaca entre la competencia?

Seguro que tienes un buen modelo de negocio en el que sabes cómo satisfacer las necesidades de un segmento de mercado que, además, paga por los productos o servicios que ofreces. Quizás eres tan afortunado que hay muchas personas que deciden, en ciertos momentos, cambiar un hábito de compra para pasar por tu negocio y comprar. Pero conseguir clientes no siempre es, aparentemente, tan simple y menos en estos tiempos.

La revolución tecnológica de principios de siglo ha modificado el proceso clásico de compra y provocado un nuevo tipo de relación con el cliente. Éste es, ahora, muy activo, exigente y buen conocedor de la amplia oferta desplegada ante sus ojos. Y, además, es consciente de su poder. Así que, para que tu negocio sea exitoso necesitas también dar visibilidad a tu marca, trazar una buena estrategia de branding y de marketing relacional. En definitiva, establecer aquellos mecanismos de comunicación que te ayuden a ser esa SOMBRILLA ROJA en la playa económico-empresarial actual. Esa que se ve desde muy lejos, la que destaca, la que atrae todas las miradas.

Pero no se trata sólo de crear una imagen corporativa adecuada, tener presencia en internet o dinamizar redes sociales. Hay que trazar un plan global pensado en clave multicanal y trazado con visión de largo plazo. Un sistema ordenado y ganador en el que las nuevas herramientas de marketing, como el inbound marketing (SEO, marketing de contenidos y social media marketing) nos den el soporte necesario para potenciar al máximo los recursos de que dispongamos. Esto es lo que ayudará a tu marca a brillar.

Naturalmente, y una vez captada la atención de nuestro cliente, llegará el momento en que ganen importancia determinante aspectos como: el valor aportado, la experiencia de compra que seamos capaces de crear y el atractivo contexto que proporcionemos a nuestros clientes. La sombrilla debe seguir destacando.

 


Entradas Relacionadas